El amor a la distancia es difícil, pero no imposible. Por eso, cada oportunidad que tienen de reunirse a un lado u otro del Atlántico la disfrutan como si fuese la última. Aprovechando la gira promocional por distintos países, el pasado martes 23 David Bisbal (35) aterrizó en Buenos Aires. Su novia, Eugenia Suárez (22), lo esperaba ansiosa.
El reencuentro fue en el hotel Madero, donde él "hizo base" hasta el viernes 26, que volvió a
Madrid. Sin embargo, la casa de la China, en Pilar, se convirtió en su refugio una vez más. El miércoles, después de liberar sus agendas, pasaron la noche allí y se prepararon para el día siguiente, que marcaría un nuevo "hito" en su historia de amor.
EL ALMUERZO MAS ESPERADO
La lluvia no impidió cumplir el plan tal cual lo habían pensado. Al mediodía, salieron a bordo del auto de ella junto a la pequeña Rufina (1), la hija que la China tuvo con Nicolás Cabré. Tras una breve escala en una estación de servicio de Panamericana –donde compraron bebidas y golosinas–, llegaron a un complejo de departamentos ubicado en San Fernando, donde los recibió Marcela, la mamá de la actriz, su hermano Agustín y el resto de la familia, que los esperaba para agasajarlos. Después de los besos, abrazos y presentaciones de rigor, se sentaron todos encantados en la terraza para disfrutar de un rico asado, que incluyó chinchulines, una de las achuras preferidas del cantante.
En todo momento, David y Eugenia se mostraron supercariñosos. Ella, consciente de que la partida de su amor era cuestión de horas, inmortalizó el feliz momento sacándose una selfie junto a él. El resto del almuerzo fue a pura diversión con Rufi pasando de brazo en brazo, mientras hacía todo tipo de gracias y demostraba que se siente muy cómoda con el novio de su mamá.
Pasadas las cinco de la tarde, el cielo se desplomó, literalmente, y la reunión tuvo que seguir adentro. Una hora más tarde y después de pasar una jornada en familia y muy cálida, los tres partieron rumbo a Pilar. Y no volvieron a salir hasta el día siguiente, en que Bisbal se despidió de su chica con la promesa de reencontrarse muy pronto.