Estará integrado por 8 cardenales de los cinco continentes. Además de asesorarlo en la conducción de su papado, este grupo comenzará a estudiar un proyecto para larevisión de la Constitución Apostólica de la Curia Romana.
En el día en que cumple un mes de su pontificado, el Papa argentino partió a la grande en la reforma de la Curia Romana, con la designación de un grupo de ocho cardenales que lo "aconsejen en el gobierno de la Iglesia universal". Los cardenales trambién deberán estudiar un proyecto para revisar la Constitución Apostólica Pastor bonus sobre la Curia Romana, que es el gobierno central de la Iglesia.
Se trata de un gesto que da un notable impulso al principio de colegialidad que Francisco se propone hacer realidad en la Iglesia, con una apertura sin precedentes para aumentar la colaboración en el manejo del catolicismo mundial a obispos, cardenales y también a los Sínodos Mundiales episcopales, que se reúnen cada dos años en el Vaticano.
Francisco Javier Errázuriz Ossa, Arzobispo emérito de Santiago de Chile Oswald Gracias, Arzobispo de Bombay, India; Reinhard Marx, Arzobispo de Munich y Freising, Alemania; Laurent Monsengwo Pasinya, Arzobispo de Kinshasa, República Democrática del Congo Sean Patrick O’Malley, Arzobispo de Boston, Estados Unidos; George Pell, Arzobispo de Sydney, Australia); Oscar Andrés Rodríguez Maradiaga, Arzobispo de Tegucigalpa, Honduras, con función de coordinador; monseñor Marcello Semeraro, obispo de Albano (Italia), con función de secretario.
La primera reunión del grupo será el próximo 3 de octubre. Su Santidad aún no ha tenido contacto con los ocho cardenales.