Si solo nos miráramos el ombligo estaríamos escribiendo sobre lo que fue la apertura del Pensar Argentina, el ciclo que lleva adelante LV16 Radio Río IV, perteneciente al Grupo de Medios Apolo. Pero esta semana otros dos hechos importantes nos obligan a ampliar un poco la mirada. Estamos hablando de las elecciones en la universidad de Río IV y la inauguración de un nuevo espacio de la Universidad Siglo 21 en su campus de la ciudad de Córdoba.
El acto electoral en la universidad y el cambio del signo político en sus órganos de gobierno habla de la madurez de la democracia. La institución supera a los hombres. Sería una buena lectura para que haga el oficialismo que conduce hoy la Universidad de Río Cuarto y un apunte aún más fuerte para todo el arco político.
Por otro lado, el mensaje de Juan Carlos Rabat, fundador de la Universidad Siglo 21. El pasado viernes en su campus unió la oposición, el oficialismo y todos los desgraciados “ismos” que agrietan la argentina. “Nos gusta ejemplificar con sociedades superadas, como Europa, pero esas mismas sociedades son las que pasaron por penurias, crisis y guerras” sentenció Rabat. Estamos en una de las crisis económicas más importantes que se recuerde y sin embargo la Universidad inaugura un nuevo edificio. Un párrafo aparte podríamos dedicarle a la figura del propio Rabat, hombre que pasó por la política y luego entendió que la educación y el liderazgo es lo suyo y es lo que le dará trascendencia.
Nuestro Pensar Argentina, apunta justamente a eso. Al reflexionar que el accionar de los hombres tanto en el desempeño público como privado; lo que permanecerá tiene que ser construido con humildad y el trabajo. Lo único que les garantizará crecimiento verdadero y trascendencia a los hechos. Y por sobre todo a las instituciones. Que dotar de poder a las instituciones tiene indicadores más cercanos: entre ellos, bajar los índices de la pobreza y la inflación.
No la pobreza y la inflación de las chicanas o los titulares, si no la que se vive en cada barrio de la Argentina.Y en la cornisa de un precipicio que no tiene fín, el índice de inflación del mes de marzo marcó casi un 8% y eso es grave. Más grave aún es para el vecino que el viernes a la noche compraba en el almacén una cebolla y que el almacenero le contestó que eran pequeñas. “A bueno”, dijo el trabajador, “entonces me alcanza para dos cebollas” concluyó Ruben qué es changarín. O él otro vecino, que es ayudante de mecánico y terminó la jornada con poco en la panza. Una empanada de jamón y queso y una gaseosa le costó $500 pesos, solo para levantar azúcares a su cuerpo, porque eso no es alimento. Esa es la traducción de un índice de casi el 8% de inflación en mi barrio.
El Ministro de Economía ruega en el exterior por más fondos para finalizar el mandato del actual gobierno nacional, los chinos amenazan mostrando su poderío en Taiwán, y han dejado de lado nuestra alianza estratégica integral declarada en otros tiempos. Este es el mundo que habitamos. Y hay muchas más noticias negativas para ejemplificar esta crisis.
Por todo ello, dirigentes y responsables de la sociedad tengamos en cuenta estas lecturas de estos días, porque no sabemos hasta cuanto aguanta el vecino de la cebolla y el ayudante del mecánico. Aunque nos interese más leer índices y tendencias… Y en esta, sindicalistas, justicia, y todos los hombres que manejamos instituciones somos responsables…Aunque nos llenemos de educación la boca. Quizás la educación siga siendo el valor de la trascendencia entremezclada con la atención a las urgencias.
Por Roberto Vidal - Gerente de Contenido Grupo Apolo