A fines de abril de 1982, River y Boca ofrecieron sus equipos para disputar un Superclásico en las Islas Malvinas. Se trató de otro episodio de la campaña mediática con que la dictadura militar intentó dar cuenta de un supuesto triunfo argentino. La historia, en el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas.
Uno de los protagonistas de esa promoción fue Eduardo Saporiti quien recordó el momento al sintetizar:" A partir de que nos hacían creer otras cosas, para nosotros era algo muy importante como modo de ayudar a la gente que se encontraba en las islas, estábamos ansiosos con esa posibilidad pero nunca llegó".
Saporiti recordó que cuando comenzaban a venir las informaciones de que era todo mucho mas grave de lo que parecía, directamente la intención se diluyó:" Terminó siendo todo una impotencia, mas allá de que las intenciones estuvieron siempre por parte de los dirigentes y los jugadores, fue una época brava".
Respecto de su trayectoria en River desde 1976 hasta 1986 , el "Tingui" la consideró muy exitosa al recalcar : "De otro modo no lo puedo denominar porque fui dirigido por Labruna, Distéfano y el "Bambino"" Veira además jugué a la par de Perfumo, Pasarella y Fillol, entre otros enormes futbolístas. La parte económica era distinta respecto de ahora, lo mas importante fue haber sido parte de equipos gloriosos, me quedo con eso porque pude conocer el mundo".
Eduardo invitó a su casa donde tiene una enorme cantidad de fotos y recuerdos de esos grandes momentos, y hasta se mostró todavía incrédulo tras el paso de mas de 40 años porque se encuentra en el Libro de Oro de la institución Millonaria, especialmente por ser una de las figuras con mas años ininterrumpidos en un club al que considera como la casa donde le enseñaron a vivir.
Al hablar de las características de juego que lo llevaron a concretar tamaño recorrido, el Sapo"" dijo: "Mi velocidad fue muy importante para poder tener un lugar, eso era lo que mas me caracterizaba, no me pidan cosas raras yo les decía, inclusive cuando la gente de River me ve después de mucho tiempo siempre me recuerda esa virtud".
Al referirse a sus tiempos actuales, Saporiti dijo que en su momento acompaño a su hijo Federico cuando estuvo en River, lo iba a ver todos los sábados prácticamente y ahora cada vez que juega en nuestro fútbol. También disfruta de los buenos momentos que surgen cada vez que se reúne con los hinchas millonarios de Alejandro Roca quienes fomentaron una filial que lleva su nombre.
Día especial, momento adecuado para no olvidar a una de las grandes figuras que dejó nuestro fútbol, hoy se dedica a la familia y especialmente a su nieto a quien quiere contarle lo que fue como jugador en algún tiempo.